Este fin de semana en Cartagena, ( diré la ciudad pero no la franquicia) mis huesos me llevaron a una franquicia para comer que no suelo frecuentar, pero a la que fui esencialmente por tolerancia a mis acompañantes. ( yo siempre prefiero gastronomÃa de la tierra, considero que forma parte de la visita cultural del viaje)
Naturalmente conocÃa algo de la carta, que recordaba tenÃa una presentación y textura que me complacÃan para aquel momento, asà que lo pedÃ…de hecho para eso existen las franquicias, para pedir lo que
previsiblemente conoces. La decepción fue importante porque el plato siendo el identificado correctamente por mi, no habÃa duda, resultó parecerse en textura y presentación ( en gusto ni hace falta decir…) lo mismo que un huevo a una castaña.Especialmente algún ingrediente era obvio que no era del mismo proveedor.
El tema se podrÃa considerar casualidad si no hubiese sido porque mis acompañantes también habÃan pedido en este caso su plato emblemático cuando iban a esa franquicia y el resultado fue para ellos desolador.
Lo sucedido me devuelve a una polémica muy recurrente en franquicia, sobre los temas de aprovisionamiento especialmente en restauración. Es frecuente que el franquiciador aprovisione de muchas referencias a su franquiciado y en consecuencia no pueda ser “bueno” en todas, es decir, sus precios de aprovisionamiento van a cumplir normalmente con la expectativa creada de beneficio de la unidad ( siempre en caso de llegarse a las ventas previstas), pero necesariamente no va a ser el mejor en precio en todas y cada una de las referencias, entre otras cosas porque ningún proveedor ni detallista “global” puede ser el mejor en precio en todo, El Corte Inglés, Media Markt o Carrefour tampoco lo son.
Naturalmente al cabo de un tiempo el franquiciado percibe que hay “algunos productos” más baratos en el mercado para su aprovisionamiento y la tendencia clara es a proyectar la diferencia de precio en la cuenta de explotación, justificando con ello todas las anomalÃas de la misma. Al final acaba comprando lo que quiere, donde le da la gana y entra el cliente esperando una cosa y se lleva un chasco del 17, porque la seguridad es un valor de la franquicia que se rompe cuando la cadena de aprovisionamiento se quiebra por un quitame ahà esas pajas que jamás arregla la cuenta de explotación pero que pone en peligro la “seguridad del sistema”.
Para los crÃticos, en ningún caso pretendo amparar las prácticas abusivas de algunos con el aprovisionamiento, que transforman el suministro en un cautiverio del franquiciado, a costa de irle subiendo paulatinamente el porcentaje de materia prima de la unidad. Eso no es lo que digo, eso es otra cosa que está mal y que acaba con los sistemas que la practican por la consecuencia lógica de que lo que hace el franquiciador es comerse el margen del franquiciado abusivamente.
De lo que aquà hablamos es de un planteamiento global de aprovisionamiento que no se puede ver alterado porque “todos” los productos no sean lo más barato que el franquiciado podrÃa encontrar en el mercado. hablo e un planteamiento que afecta al know how de la cadena y cuyo quebranto supone cargarse la segunda esfera de clientes de la franquicia. La del cliente final que es el que paga la fiesta.
Tags: franquicia, aprovisionamiento













Hola Josan: Llevo mucho tiempo sin disfrutar de este espacio que tanto me enriquece, y cada vez que "te" visito veo que el aprovisionamiento sigue siendo el mismo manteniendo la "seguridad del sistema" :-) Aprovecho para felicitarte, aunque un poco retrasada mi felicitación, por la nueva imagen, me gusta, dinámica y accesible. Con la personalidad que te caracteriza!!!! Un beso, Esther Mendoza
muchas gracias :)...no dejes de seguir leyéndome...necesito mis lectores...
Cuenta con ello!!!!
[...] aprovisionamiento de producto es un tema bastante tratado en el blog, y con el link puesto seguro que llegáis a más post si os [...]
Me parece muy correcto lo que dices, franquicia es imagen global, de lo contrario cada uno a lo suyo...y sin Royalties. Yo veo, en Hosteleria, un problema de aprovisionamiento que no se da, por ejemplo, en el Textil. En esa industria el FRANQUICIADOR suministra el producto, que es el SUYO, su marca; el franquiciado lo "pone" en su comercio y lo vende segun las normas, muy estrictas, del franquiciador. En la mayoria de los casos, este controla el stock (ventas informatizadas centralizads) y por tanto, LO REPONE SEGUN STOCK CENTRAL Y NECESIDADES. La Hosteleria es muy diferente, y a no ser que la Central sumnistre y controle el producto veo muy dificil, en el dia a dia, implementar una imagen tan exacta en cuanto a producto como seria en el textil.Si yo me quedo sin vino dias antes del proximo pedido programado, lo voy a ir a comprar al proveedor de al lado.... y todo es empezar.Primero el vino, despues la carne, etc. Un abrazo, y enhorabuena por el Blog Roberto TRigas