Uno de los errores más tipicos en fases iniciales de expansión de una franquicia, ( y que se repite en posteriores) es calcular en base a datos macroeconómicos cuantas franquicias caben por población. Para ello se usan datos terriblemente fiables como consumo per cápita de determinados bienes y servicios, población, incremento de ella, renta per cápita, y Producto interior bruto de la población, ( por asà llamarlo para entendernos). Al final de esos estudios los responsables de los mismos y los franquiciadores operan sin duda con un número potencial de franquicias en sus desarrollos financieros.
Sin embargo todos esos estudios estratégicos descuidan un componente crÃtico para esa ecuación mucho más táctico. ¿Hay locales disponibles en las zonas adecuadas para el desarrollo de la franquicia y no en otros sitios menos amables?.
La variable es terriblemente crÃtica porque aunque exista la potencialidad económico estratégica, falla la “posibilidad real de ubicación” por la inexistencia de locales disponibles en las zonas adecuadas, y ello supone que un know how de éxito y archidemostrado rentable se encuentra con la problématica de que no encuentra ubicación, y acaba colocándose en una “que si que si….” ( que dice el comercial) y que acaba “que no, que no…” diciendo la cuenta de explotación.
Vistas asà las cosas se plantea una problemática a la hora de decidir donde va el local, que se resuelve con el Versallesco, ( donde propone el franquiciado con autorización del franquiciador ), bastante displomático pero totalmente útil para que si las cosas no funcionan uno eche la culpa al otro de forma totalmente plausible y sin solución de continuidad.
Franquicia es multilocalizar una formula de éxito en “entornos” amables y con franquiciados de perfiles adecuados. La ubicación pues es un componente de la ecuación tan importante como el sistema y el perfil del franquiciado y la realidad es que la patata caliente de la elección del local no la quiere ni el franquiciador, ( por miedo a responsabilizarse en caso de error), ni el franquiciado porque no sabe y no entiende y tampoco se quiere responsabilizar.
Asà el problema la solución posible pasa por entender que cabe lo que cabe “primariamente”, pero luego cabe lo que cabe “localmente”, y pretender más, lleva a un callejón sin salida de “quién le puso el casacabel…al local.”
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